Leo en el diario local "La Voz de Castelldefels", que la gota que colmará
el vaso de las desgracias urbanísticas de esta ciudad tendrá
forma de "gran parque temático de ocio" en Ca N'Aymerich (a los
pies del Hotel Rey Don Jaime).
Me veo obligada a manifestar mi desesperación con la política
del equipo de gobierno de este pueblo. Vaya donde vaya, las nuevas construcciones
que me rodean me parecen antipáticas y "estalinistas" (hormigón
para las masas...). La gente se escapa de la ciudad para llegar a Castelldefels
y encontrar más de lo mismo. Este Ayuntamiento nos viene ahora con
una escalofriante propuesta: construirnos un "parque de atracciones de
tres dimensiones". En mi imaginación, el circo que nos proponen
me deja sin aliento.
Aparte de los anteriores proyectos urbanísticos fracasados está,
sobre todo, el asunto práctico del tráfico. Como la infraestructura
existente ya resulta insuficiente (las colas en el autopista desde las
cuestas del Garraf extienden más allá de la salida en este
punto) durante el verano y la rotonda a los pies del Hotel Rey Don Jaime
es peligrosa para peatones y ciclistas en cualquier época del año.
Los 15.000 visitantes diarios que el proyecto prevee con sus coches, causarán
un bloqueo total en la autovía, la autopista y en la vieja carretera
de la Avenida de la Constitución.
Este sitio es zona verde de momento, pero con tantos coches tendrá
que construirse un parking, es decir, cortar los árboles, pavimentar
la zona verde y en general arruinar lo que nos queda de naturaleza. Desde
luego el acceso no será gratuito y por lo tanto es otro sitio que
nos quitan. El Ayuntamiento está vendiendo el patrimonio del pueblo
a intereses privados, y me pregunto ¿que ganamos la gente que vivimos
aquí?
Mi desacuerdo con el hormigón y con la construcción de
un parque temático se reafirma cuando me acuerdo de lo que le hicieron
a la Plaza de la Iglesia. Reconozco que su construcción dio trabajo
a una buena parte del pueblo y sus votantes, pero no más del que
hubiera traído un proyecto hecho con menos mal gusto. Ahora, los
jubilados sudan debajo de las ridículas palmeras con la esperanza
de sombra. Es absurdo. La plaza es ahora un extraordinario ejemplo de brutalidad
arquitectónica. Naturalmente, la Plaza de la Iglesia sirve para
patinar, pero esquivando a ancianos y niños pequeños. El
diseño actual de la Plaza de la Iglesia es un notorio ejemplo de
las prioridades de una parte del equipo de gobierno de esta ciudad y demuestra
su total desprecio hacia los ciudadanos que aman y disfrutan de un espacio
público y echan de menos la vieja fuente y los árboles que
durante tanto tiempo estuvieron con nosotros.
Me horroriza el pensamiento, que detrás del parque temático
esté la misma gente que nos construyó la Plaza de la Iglesia
o el Paseo Marítimo en la playa. Bloques de hormigón, palmeras
y más bloques de hormigón.
Sin embargo hay otra propuesta para Ca N'Aymerich: crear un Parque Botánico
Mediterráneo. Sin duda, una alternativa mucho más atractiva
y progresista .
Ca N'Aymerich debe ser liberado de su desguace y vertedero de coches,
debe ser replanteado, reforestado con plantas y árboles autóctonos
del Garraf y del Delta del Llobregat, además de una infinidad de
plantas silvestres típicas de la región (no más palmeras
típicas del desierto, por favor).
Un Parque Botánico Mediterráneo de Castelldefels sería
una auténtica atracción para las familias (¡y encima
gratuito,!). Un bosque limpio y agradable fomenta unos valores cívicos
que esta sociedad necesita urgentemente para dejar de tratar a la naturaleza
como un vertedero incontrolado. Recordemos que Ca N'Aymerich no es un lugar
completamente olvidado. Hay muchas familias que vienen aquí cada
fin de semana a disfrutar de una comida o picnic al aire libre, aunque
no tengan las facilidades que otros países ponen en sus Parques
Nacionales. En cambio, en un "Gran Parque Temático de Pago" no hay
sitio para los amantes de la naturaleza.
Castelldefels tiene el potencial natural de ser el portal del Macizo
del Garraf y el valor ecológico y comercial que tendría un
Parque Botánico del Mediterráneo en nuestra ciudad sería
obvio.
Sres., el tema es demasiado importante como para no ser debatido públicamente,
sobre todo tratándose del último espacio verde que nos queda
en Castelldefels.
Un cordial saludo
Sally Hine