
Tenemos la triste obligación de comunicar a nuestros lectores de Ultramar, que hoy ha sido fallecido en Barcelona uno de los mejores negocios de Catalunya.
El gorila blanco, que emigró a Catalunya contra su voluntad hace 40 años, ya no podrá satisfacer el voyerismo de millones de humanos hipotecados hasta las cejas.
Se acabó el Show.
El pobre hombre tuvo que pasar su vida entera viviendo dentro de un escaparate, como una mercancía.
Reconozco que más de una vez no pude resistir la tentación de mirar a Copito de Nieve a través de los espesos cristales de su jaula, de la misma manera que lo haría un mono mirando a un humano en un Zoo del Reino Animal.
Recuerdo con especial cariño una ocasión, en la que Copito de Nieve estaba tan harto de los desvergonzados
mirones, que lo miraban como si fueran monos, que giró su pálido culo hacia el distinguido público, defecó en su enorme manaza y acto seguido pintó con el producto un Picasso sobre la luna del escaparate.Y los humanos, hipócritas como son, hacían ver que estaban escandaliza
dos ante la porquería que Copito de Nieve les estaba ofreciendo en vivo, como si fuera una estrella de Operación Triunfo. La misma gente que --según las estadísticas-- se pasa 6 horas diarias delante del televisor mirando basura catódica, que por cierto es mucho más repugnante que contemplar al Copito de Nieve defecando en público.Al fin y al cabo, todos sabemos que una hamburguesa no se puede quedar eternamente dentro de nosotros (¡a Dios gracias!).
Copito de Nieve, el gorila blanco de Barcelona, llegó a ser mucho más famoso que cualquier alcalde de nuestra bella (y pestilente) "Perla del Mediterráneo", que desgraciadamente no son observados por el público con tanto interés como lo fué nuestro héroe nacional enjaulado.
Llegó Copito de Nieve a hacerle la competencia a otro de nuestros ilustres catalanes, que también era blanco: Antoni Gaudí.
No sabían los chefs mercantilistas si traería más beneficios utilizar a la "Sagrada Familia" o a "Copito de Nieve" como símbolo de Barcelona.
No nos extrañaría de que en breve a los organizadores del "Fòrum de las Culturas del Euro 2004" se les pasara por las mediocres mentes la genial idea de proclamar un año entero dedicado a la memoria de la muerte de Copito de Nieve, con (mucho) "merchandising" incluído (camisetas, mecheros, posters, ceniceros, platos de cerámica, figuritas, páginas web etc. etc. etc.).
Pero a mí, personalmente, hay una cosa que me preocupa más que investigar si Copito de Nieve fué --at postumo-- tan inteligente como Josep Pla sin boina: ¿Cómo a los humanos se nos deniega una eutanasia pasiva y digna y a Cpoito de Nieve se la hace la eutanasia activa sin pestañear? Y como fan del reciclaje que soy, pienso que la muerte de Copito de Nieve es como un despertar: ¿Cómo se puede arrestar en Francia a una madre que ayuda a su hijo tetrapléjico a morir, después de que el chaval
de 20 años se lo estuvo pidiendo a su mamá durante interminables dos años, arrestando también al doctor que ayudó a esta madre desesperada a hacer las cosas con su asesoramiento profesional?Pero Copito de Nieve también llegó a hacerle la competencia al Mahatma Gandhi: con su NoViolencia, el pobre hombre consiguió que cientos de miles de niños lo amaran & adoraran como si fue
se un peluche...¡Qué gran pérdida para Barcelona, por Confucio!
Ni siquiera el nuevo escenario político catalán
puede compensarnos por esta pérdida.Copito de Nieve: Espérame un rato, que un día me gustaría verte en libertad...
Atentamente
Manel Franquesa
Subdirector