LA VERITAT
Gaceta neorenacentista de Castelldefels
fundada en 2001
Una subdivisión de amics21.com
1 de abril de 2010
Nº 426
cómo encontrar nuestras oficinas
Ruido Mortal
Por
primera vez, un investigador ha evaluado los historiales médicos de más de un
millón de personas, demostrando que el ruido de los aviones representa un
considerable riesgo para la salud.
Extracto
de un artículo publicado en DER SPIEGEL 51/2009, página 45, interpretado
–como siempre sin pretensiones literarias ni pecuniarias- por Manuel
Franquesa.
(...)
Este
estudio del epidemiólogo alemán Eberhard Greiser se basa en una enorme base de
datos de más de un millón de personas que viven cerca de un aeropuerto y
provocará un debate sobre límites de ruido más severos y restricciones de los
vuelos nocturnos.
El
estudio ofrece por primera vez a los movimientos ciudadanos y municipios
cercanos a los aeropuertos datos sobre el número de enfermedades adicionales
que son atribuibles a las emisiones de ruido. Esto por un lado aporta argumentos
a los movimientos anti- ruido de los aviones que acuden a los tribunales, y por
el otro lado quita argumentos a los políticos que intentan subir los límites
de ruido admisibles en el nombre de la competitividad.
El
hecho de que existe una clara correlación entre el vivir cerca de un aeropuerto
y las enfermedades cardiaco-circulatorias ya ha sido demostrada en numerosos
estudios anteriores. Por ejemplo, en Holanda se hicieron estudios con 6000 y
12000 personas y en Japón incluso uno con 29000 personas que viven cerca de dos
aeropuertos militares.
Pero
los datos en el trabajo de Greiser son más extensos que nunca. Este profesor emérito
ya había constatado en un análisis sobre
datos de las mutuas publicado en 2006 que en las aglomeraciones expuestas a
intensos ruidos de los aviones se recetaban muchos más medicamentos contra la
hipertensión y las enfermedades cardiacas.
A
raíz de esto, Greiser decidió ampliar este estudio. Ocho mutuas le
suministraron los datos detallados sobre diagnósticos y causas de fallecimiento
realizados por hospitales de un total de 1020508 asegurados de Colonia y dos
comarcas cercanas. Esta cifra equivale aproximadamente al 55 % de la población
que vive cerca de los aeropuertos de Colonia / Bonn.
Los
datos fueron tratados de forma anónima y evaluados por programas informáticos
que calculan los niveles de ruido de las diferentes zonas afectadas. También se
tuvieron en cuenta otros parámetros, como los datos sociales de las
aglomeraciones y otras fuentes de ruido, para asegurarse de que las enfermedades
diagnosticadas no estuvieran causadas por otros factores.
Las
conclusiones de Greiser son contundentes. Bajo un relativamente modesto nivel
medio de ruido de 40 dB(A), el riesgo de padecer una enfermedad
cardiaco-circulatoria aumenta significantemente, tanto en los hombres como en
las mujeres. Los límites legales sobre el ruido de los operadores de
aeropuertos, los cuales consideran que niveles de ruido de hasta 60 dB(A) son
tolerables, para Greiser son "irresponsablemente altos".
Las
personas que viven cerca de aeropuertos aún viven más peligrosamente cuando
los aviones también sobrevuelan sus casas de noche. Además, según los datos
de Greiser, las mujeres corren más riesgos de salud. Un motivo podría ser el
hecho de que las mujeres permanecen más tiempo en las zonas expuestas al ruido
que sus maridos que trabajan. Las mujeres expuestas al ruido también tienden a
padecer más depresiones y a contraer leucemia o cáncer de mama, afirma Greiser
y exige más investigaciones. Opina que la falta de sueño y el estrés
provocados por el ruido de los aviones debilitan el sistema inmunológico y
fomentan la aparición de células cancerígenas.
La
controversia política de este estudio reside en el hecho de que con sus datos
se puede calcular concretamente el precio adicional que las personas expuestas
al ruido de los aviones tienen que pagar con su salud. Por ejemplo, con los
datos de Colonia Greiser ha simulado las consecuencias que tendrá la ampliación
del aeropuerto de Berlin-Schönefeld para
la salud de las personas afectadas. Según esta simulación, en las cercanías
del futuro mega- aeropuerto más de 5000 personas adicionales tendrán que ser
ingresadas por enfermedades cardiaco-circulatorias y otras 1350 por apoplejías.
Incluso
la instalación masiva de ventanas aisladas no mejoraría decisivamente la
situación. Según Greiser, lo único que se conseguiría es reducir los casos
de apoplejía en un 30%.
Diagnóstico
evidente
Aumento
porcentual del riesgo de padecer...
|
Nivel de ruido |
Día
60 dB(A) |
Noche
53 dB(A) |
Noche
55 dB(A) |
|||
|
|
Hombres |
Mujeres |
Hombres |
Mujeres |
Hombres |
Mujeres |
|
... todas las enfermedades
cardiaco-circulatorias |
+
69 % |
+
93 % |
+
37 % |
+
101 % |
+
42 % |
+
115 % |
|
... apoplejías |
(no
significativo) |
+
172 % |
+
58 % |
+
122 % |
+
66 % |
+
139 % |
|
... enfermedades coronarias* |
+
61 % |
+80
% |
+
32 % |
+
96 % |
+
37 % |
+
110 % |
* con ingreso en hospital, personas mayores de 40 años
ir a la página principal de LA VERITAT