"El tiempo ya no es lo que era"

 

por Kurt Vonnegut

leído en www.inthesetimes.com  (9 de mayo 2003-05-15)

( para más información sobre este escritor consultar: www.google.com )

Traducido por Manuel Franquesa Voneschen

"El siguiente texto es una adaptación de un "discurso clemente", pronunciado por Kurt Vonnegut en el Mark Twain House en Hartford, Connectitut, EE.UU.

Primero: Qué quede claro que el bigote que llevo es el bigote de mi padre. Debería haber traído una foto suya. Mi hermano mayor Bernie, hoy fallecido, un físico químico que descubrió que el yoduro de plata a veces puede hacer que llueva o que nieve, también llevaba este bigote.

Hablando del tiempo: Mark Twain dijo una vez que algunos de sus lectores se quejaban de que en sus historias no se hablaba suficientemente del tiempo. Así que comenzó a escribir sobre el tiempo, de tal forma que el lector pudiera insertar los pasajes sobre el tiempo en cualquier punto de la historia...

Dicen que Mark Twain derramó una lágrima de gratitud y de incredulidad cuando fue honrado por la Universidad de Oxford en Inglaterra. Seguramente, yo también debería derramar una lágrima cuando con 80 años me invitan a hablar aquí, bajo los auspicios de la sagrada Mark Twain House, aquí en Hartford –por todo lo que yo mismo he escrito.

¿Qué otro lugar americano me es tan sagrado como la Mark Twain House? Pues el Lincoln Memorial en Washington, D.C.. Tanto Mark Twain como Abraham Lincoln fueron dos chicos del campo de Middle America, y ambos hicieron reír al pueblo norteamericano de sí mismo y le enseñaron a apreciar los chistes realmente importantes y verdaderamente morales.

Constato que las obras del Museo Mark Twain aquí en Hartford han sido paralizadas –detrás del garaje de carruajes de la casa de Mark Twain en la 351 Farmington Avenue.

Los trabajadores han sido enviados a sus casas porque los "conservadores" (norte)americanos –como se denominan a sí mismos, tanto en la Wall Street como en los puestos de mando de muchas de nuestras corporaciones –se han robado una buena tajada de nuestros ahorros y han arruinado a muchos inversores y empleados mediante el fraude y la piratería descontrolada.

Shock and awe. (¿Susto y veneración?) (¿Espanto y respeto?) (Shock y acojonamiento?

Y ahora, que se han instalado en nuestro gobierno federal, o han tomado el control del mismo desde fuera, han despilfarrado nuestro tesoro público. Han generado una deuda pública de tal envergadura, que nuestros descendientes, en los que teníamos puestas tantas esperanzas, vendrán a este mundo más pobres que un ratón de iglesia.

Shock and awe

¿Qué están haciendo los conservadores con todo el dinero y el poder que antes eran nuestros? Nos dicen que tenemos que estar completamente horrorizados, que caminemos en círculos, como gallinas decapitadas. Pero quieren salvarnos. Nos hacen sacarnos los zapatos en los aeropuertos. ¿Conoce alguien un chiste práctico más ameno que éste?

Sonríe, América. Te están filmando con una cámara oculta.

Y han soltado una miríada de armas de alta tecnología --cada una de ellas cuesta más que cien escuelas—sobre un país del tercer Mundo, con el fin de "schok and awe" (¿espantar y acojonar?) a seres humanos como nosotros, como Adán y Eva, que viven entre los ríos Tigris y Éufrates.

El otro día pregunté a Jim Bouton, exjugador de los Yankees, lo que pensaba sobre nuestra gran victoria sobre Irak, a lo que me respondió: "Mohammed Alí contra un señor bajito".

¿Qué son los conservadores? Son gente capaz de mover los cielos y la tierra con tal de arruinar a una empresa o un país o un planeta para demostrarnos y demostrarse a sí mismos de que son superiores a todos los demás, excepto a sus colegas. Cuidan mucho a sus colegas, los mantienen alejados de las prisiones –etcétera.

Los conservadores están tan locos como los arácnidos en una cama. Son proxenetas.

Shock and awe

¿Una guerra de clases? Pues sí.

Han demostrado su superioridad ante los admiradores de Abraham Lincoln y Mark Twain y Jesús el Nazareno, con apoyo de la televisión, diciendo que nuestras protestas contra la guerra eran inconsecuentes.

¿Qué nos ha pasado? Estamos expuestos a las calamidades tecnológicas. La televisión se ha convertido en nuestra forma de gobierno.

¿Cuáles fueron las bases para protestar contra la guerra de ellos? Podría nombrar muchas, pero me limitaré a citar una: el sentido común (Seny, en catalán).

Sea como fuere, la construcción del Museo Mark Twain terminará algún día. Y yo, hijo y nieto de arquitectos de Indiana, aprovecho esta ocasión para proponer un elemento que espero sea incluido en la estructura acabada: unas letras grabadas en el arco de piedra de la entrada principal.

Pienso que sería muy divertido escribirlas ahí arriba, y Mark Twain amaba el humor sobre todas las cosas. Le he estado dando vueltas a una frase famosa que él dijo, a saber: "Sé bueno y te quedarás solo". Esto lo escribió en Following the Equator (Siguiendo el ecuador). ¿De acuerdo?

Así me imagino yo la majestuosidad que un día emanará de la entrada principal del Museo Mark Twain. ¡Imagínense las siguientes palabras grabadas en la noble piedra y pintadas con pintura de oro!:

"SÉ BUENO Y TE QUEDARÁS SOLO EN CASI TODOS LOS SITIOS, PERO NO AQUÍ, AQUÍ NO"

Una de las obras más humilladas y desgarradoras jamás escritas por Twain trata de la matanza de 600 hombres, mujeres y niños de la etnia Moro a cargo de nuestros soldados durante la liberación de los filipinos, después de la guerra hispanoamericana. Nuestro valiente comandante en jefe de la época se llamaba Leonard Wood, que hoy tiene un fuerte que lleva su nombre: Fort Leonard Wood.

¿Qué dijo Abraham Lincoln sobre este tipo de guerras del imperialismo (norte)americano? Pues que son guerras, que bajo cualquier pretexto, en realidad incrementan las riquezas naturales y crean mares de trabajadores domesticados para los americanos más ricos, que tienen las mejores conexiones políticas.

Casi siempre constituye un error mencionar a Abraham Lincoln durante un discurso sobre otro. Él siempre nos roba el show. Pues yo estoy dispuesto a intentarlo.

Lincoln sólo era un miembro del congreso cuando en 1848 dijo lo que estoy a punto de citar. Tenía el corazón roto y estaba profundamente humillado por la guerra contra México, un país que nunca nos había atacado.

Nos apropiamos de California y de un gran número de personas y propiedades, declarando que la matanza de soldados mexicanos --que lo único que estaban haciendo era defender su tierra contra los invasores-- no fue un genocidio.

¿Y además de California? Pues Texas, Nuevo México, Utah, Nevada, Arizona y partes de Colorado y Wyoming.

Cuando el diputado Lincoln dijo lo que dijo, tenía en mente a James Polk, el entonces presidente de la Unión. Abraham Lincoln dijo de Polk, su presidente y nuestro comandante en jefe de las fuerzas armadas: "En la esperanza de escapar a un análisis más profundo y dirigiendo la atención del pueblo hacia la extraordinaria brillantez de la gloria militar, de ese atractivo arco iris del que emanan chorros de sangre –de ese ojo de serpiente que incita a la destrucción--, (Polk) se zambulló en la guerra."

¡Santo cielo! (Holy smokes). Casi digo "¡Vaya cagada!" (Holy shit). ¡Y pensé que yo era un escritor!

¿Sabían ustedes que llegamos a ocupar la Ciudad de México durante la guerra de México? ¿Por qué no lo celebramos con un día de fiesta nacional? ¿Y por qué la cara de James Polk no está esculpida en el Monte Rushmore, junto a la de Ronald Reagan?

Lo que hizo retroceder México tan brutalmente en los años 1840 --bastante antes de la guerra civil-- fue el hecho de que en México la esclavitud era ilegal. ¿Recuerdan El Álamo?

Mi tatarabuelo se llamaba Clemens Vonnegut. El mundo es un pañuelo. Esta picante coincidencia no es un producto. Clemens Vonnegut se denominaba a sí mismo como un "librepensador", un viejo sinónimo de "humanista". Fue un comerciante de hardware en Indianápolis.

Así que, hace unos 120 años, existió un hombre que era simultáneamente "Clemente" y Vonnegut. A mí me hubiera gustado mucho ser una persona así. Me hubiera gustado ser una persona así esta noche.

No tengo relaciones de sangre con el Samuel Clemens de Hannibal, Missouri. "Clemens", como nombre, se deriva, al igual que "Clementina", del adjetivo "clemente". Y ser clemente significa ser manso y compasivo, o, en la meteorología, un día perfectamente divino.

De modo que ya estamos otra vez hablando del tiempo...

Muchas gracias por su atención"