LA VERITAT DE (LA) MIERDA

Retrato de Friedensreich Hundertwasser

Retrete de Friedensreich Hundertwasser
De cómo defecar dignamente en tiempos de sequía
Dos alabanzas a la mierda de Friedensreich Hundertwasser
LA VERITAT tiene el gran honor de presentar dos breves ensayos de Hundertwasser sobre la mierda, un producto que producimos a diario, pero que tabuizamos como la muerte (¿será porqué también es un "exitus?), traducidos del alemán -como siempre sin pretensiones lingüísticas ni pecuniarias- por Manuel Franquesa Voneschen, subsubdirector de LA VERITAT.
Habla Friedensreich (= Reino de Paz) Hundertwasser:
Cultura
de (la) mierda – Santa Mierda
por
Friedensreich Hundertwasser
Quisiera
hablar sobre la causa principal de la decadencia de nuestra civilización.
La
vegetación ha necesitado millones de años para tapar el veneno con una capa de
humus, una capa de vegetación y una capa de oxígeno para que el ser humano
pudiera vivir sobre la Tierra.
Y
este ser humano desagradecido vuelve a sacar a la superficie el veneno que fue
cubierto por un largo esfuerzo cósmico.
De
este modo, gracias a las fechorías de los irresponsables humanos, el fin del
mundo se convierte en el inicio de todos los tiempos. Estamos cometiendo
suicidio. Nuestras ciudades son tumores cancerígenos. Desde arriba se puede
apreciar perfectamente.
No
comemos lo que crece cerca de nosotros. Traemos la comida de África, América,
China y Nueva Zelanda.
No
guardamos la mierda. Enviamos lejos nuestros detritus, nuestros residuos,
envenenado los ríos, lagos y mares o los llevamos a plantas depuradoras
altamente complicadas y costosas, raras veces a fábricas de compostaje
centralizadas. O destruimos nuestros residuos. Nuestra mierda no vuelve jamás a
los campos ni a cualquier otro lugar del que vienen nuestros alimentos.
El
ciclo comida-mierda funciona. El ciclo mierda-comida está interrumpido.
Tenemos
una idea errónea sobre nuestros residuos.
Cada
vez que tiramos de la cadena del váter, creyendo estar haciendo una acción
higiénica, contravenimos las leyes cósmicas. En realidad, es una acción
contra Dios, un gesto necio de la muerte.
Cuando
vamos al baño, cerramos el pestillo y hacemos desaparecer nuestra mierda, en
realidad estamos haciendo un punto final. ¿Por qué nos avergonzamos? ¿De qué
tenemos miedo? No queremos saber lo que ocurrirá con nuestra mierda, como la
muerte. El agujero de la taza nos parece un portal a la muerte, salgamos pronto,
olvidémosla rápidamente, la podredumbre y la descomposición. Pero la cosa es
justamente al revés: precisamente, la vida empieza con la mierda.
La
mierda es mucho más importante que la comida. La comida sólo mantiene a una
humanidad que se multiplica en masa, pero que pierde calidad y que representa un
peligro de muerte para la tierra, para la vegetación, la fauna, el agua, el
aire y la capa de humus.
La
mierda, empero, es la el ladrillo de nuestra resurrección.
Desde
que el hombre piensa, intenta ser inmortal. El hombre quiere tener alma.
La
mierda es nuestra alma. Con la mierda podemos sobrevivir. La mierda nos hace
inmortales.
¿Por
qué tenemos miedo a la muerte? Quien utiliza un váter de compostaje no tiene
miedo a la muerte, porque nuestra mierda hace posible nuestra resurrección.
Si
no le tenemos aprecio a nuestra mierda, y la transformamos en humus en honor a
Dios y el mundo, perdemos nuestro derecho a prevalecer sobre la Tierra.
En
el nombre de falsas leyes higiénicas perdemos nuestra sustancia cósmica,
perdemos nuestra resurrección...
Cuando
en una película, Pasolini hizo comer mierda a un actor, esto fue un símbolo de
que el ciclo se cierra, un desesperado “querer acelerar”.
Hay
que darle tanto amor, tiempo y cuidado a lo que sale “por detrás” como a lo
que entra “por delante”.
Hay
que hacer la misma ceremonia que comiendo en una mesa con mantel, cubiertos,
palitos chinos y luz de velas.
Tenemos
oraciones para antes y para después de las comidas. Cagando nadie reza.
Damos
las gracias a Dios por nuestro pan de cada día, que viene de la tierra, pero no
rezamos para que nuestra mierda se vuelva a convertir en tierra.
Los
residuos son bellos. El sorteado y el reciclaje de los residuos es una actividad
alegre.
Esta
actividad no se desarrolla en los sótanos y patios traseros, estercoleros y váteres,
sino allí donde vivimos, donde hay luz y sol, en la sala de estar, en nuestra
mejor estancia.
No
hay residuos. Los residuos no existen.
El
váter de compostaje es un símbolo de alto standing.
Tenemos
el privilegio de ser testigos de cómo con la ayuda de nuestra sabiduría,
nuestra propia basura, nuestra propia mierda se convierten en humus, del mismo
modo que crece un árbol y madura la simiente. En nuestra propia casa, como si
fuera nuestro propio hijo.
Homo
- Humus - Humanitas, tres conceptos emblemáticos con el mismo origen.
Humus
es el auténtico oro negro.
El
humus huele bien. El olor a humus es más santo y más cercano a Dios que el
olor a incienso. Quien ha paseado por el bosque después de la lluvia, conoce
este olor.
Obviamente,
cuando el cubo de la basura se convierte en el centro de nuestra vivienda y el váter
de compostaje ocupa un lugar privilegiado, convirtiéndose en un asiento de
honor, es un hecho extraordinario.
Este
es precisamente el punto, en el que nuestra sociedad, nuestra civilización -si
quiere sobrevivir- debe dar media vuelta.
El olor a humus es el olor de Dios, el olor de la resurrección, el olor de la inmortalidad.
La
mierda se convierte en oro
por Friedensreich Hundertwasser (Viena, 1975)
La
mierda se convierte en tierra, que se coloca sobre el tejado, en el campo, en el
bosque y en los jardines.
La mierda se convierte en oro. Es una gran satisfacción, enriquecerse de este
modo.
El círculo se cierra. Ya no hay residuos, el medio ambiente sana.
Siempre que utilizo un “water closed” inglés, tengo la misma mala conciencia que cuando conduzco un coche o viajo en avión.
Los
váteres de agua son uno de los muchos callejones sin salida peligrosos de
nuestra civilización:
Malgastamos cantidades inmensas de agua potable para hacer desaparecer un poco
de mierda y orines:
1 Kg. de un producto valioso se convierte en 50 litros de una sustancia
peligrosa, que contamina los acuíferos, manantiales, lagos y mares.
La expoliación se multiplica tirando de la cadena para deshacerse de algo vital.
El
país empobrece.
Los
abonos sintéticos no son un reemplazo.
Váter de agua: 1000 gramos de mierda se convierten en 50000 gramos de residuos
tóxicos.
Váter de compostaje: 1000 gramos de mierda se convierten en 50 gramos de materia prima de oro.
¿Tengo que regalar mi mierda para envenenar el medio ambiente?
Prefiero quedármela y convertirla en oro.
En un váter de compostaje, tanto la mierda como los residuos orgánicos de la cocina se condensan hasta alcanzar el 5% de su volumen y peso iniciales.
No gastan agua, no necesitan alcantarillado, no contienen agentes patógenos, no propagan enfermedades, no generan residuos, no precisan transportar productos nocivos en cubas especiales, no precisan productos químicos, son baratos, ahorran la construcción de plantas depuradoras, no huelen, son reciclables en forma de humus.
Para empezar, sólo se necesita un cubo grande, una plancha con 2 agujeros, uno para defecar y el otro para evacuar el aire, una tapa que deje pasar el aire, un tubo de estufa de leña, una pequeña bombilla u otra fuente de calor, aire, humedad, calor y bacterias de humus.
En
Suecia hay muchos váteres de humus:
Clivus Mull-Toa, Mullbänk, Multrum y otros.
Son más modernos que el mío, totalmente automáticos, homologados y recomendados por las autoridades sanitarias, y se pueden comprar.

Boceto
de Hundertwasser de su váter de compostaje casero
[Leyenda:
El váter de compostaje funciona aeróbicamente con bacterias de humus, humedad, calor y aire. El aire debe circular de abajo para arriba. Si en el tanque se forma líquido: demasiado mojado, no añadir líquido. Si está demasiado seco: rociar homogéneamente con agua (por ejemplo con un pulverizador) hasta que el humus esté bien humedecido (...). Cubrir la mierda inmediatamente y cuidadosamente con humus húmedo y los residuos vegetales de la cocina cuando empiezan a oler. El olor y las moscas desaparecen inmediatamente. Cuando el cubo está lleno (2 personas = 2 meses), dejar reposar la “masa” durante un mes. Remover semanalmente hasta que se haya creado un humus ligero y bien oliente. Mientras tanto, utilizar otro cubo. Reutilizar en el váter de compostaje el humus obtenido. Para empezar se precisa un saco de humus húmedo del bosque, que contenga hojas semidescompuestas o un saco de tierra de un centro de jardinería. Devolver al bosque parte del humus obtenido. Hacer los orificios en la base del tanque con un hierro candente.
Scheisse = Mierda
Küchenabfälle = Residuos vegetales de cocina
Humustoilette immer offen halten = Mantener siempre abierto el váter de humus
Firmado: Hundertwasser 1975 - 1980
La fuente de esta LA VERITAT ha sido el libro "Das Scheiss-Buch" (El Libro de (la) Mierda) (ISBN 3-925817-23-9)
Leed también nuestros ensayos
Manuel de instrucciones para construir un váter de compostaje en el jardín (bonito y barato)
Váteres de compostaje para gentes de ALTO STANDING
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