Hemeroteca de LA VERITAT sobre las luchas ciudadanas de Castelldefels

LA MASACRE DEL POAL

(Información recopilada para la posteridad el 31.10.2004)

Durante los meses de mayo y junio de 1997, la "reurbanización" del barrio de El Poal de Castelldefels empezó con la masacre de casi la totalidad de sus árboles. Nada más ni nada menos que 206 árboles, entre los cuales se encontraban varios centenarios, fueron talados...

En el equipo de gobierno de aquella época había dos miembros del partido ICV ("Iniciativa per Catalunya-Verds"), que en el año 2003 se presentaría a las elecciones bajo el lema "ecologistes de debó" (ecologistas de verdad). Junto con sus amos (PSC), los compañeros ecosocialistas argumentaban que los tubos del alcantarillado no se podían instalar dejando vivos los árboles (al poco tiempo de entregar "las llaves en mano" a los vecinos del Poal, la Avenida que lleva el mismo nombre reventó literalmente, ya que "se les había olvidado" prever una salida de las aguas pluviales al mar, obra que se realizó algún tiempo más tarde, horadando la autopista "olímpica" C-32 y la vía férrea Barcelona-Vilanova).

La ciudadanía nunca supo quien se llevó el usufructo de tanta madera. Como ya hemos dicho más arriba, la tala y retirada de los cadáveres duró más de un mes. Había camiones con matrícula de Girona y Lleida. Todo se hizo muy profesionalmente. Los árboles se "colgaban" de una enorme grúa. Un operario cortaba el tronco y el árbol muerto era depositado sobre la calzada. Enseguida, una brigada de trabajadores tronchaban la copa e introducía los "restos" en un camión especial que lo trinchaba todo. Los troncos se cargaban rápidamente sobre otros camiones. Conseguimos detener la masacre durante aprox. una semana (alrededor del 1º de mayo de 1997), pero no sirvió para (casi) nada. Intentamos salvar los hermosos pinos en la parte superior de la Avenida Poal, nos atamos a ellos (delante de las teles), pero aquel negocio ya no lo pararía nadie. Dejaron el barrio del Poal más pelado que el Sahara. La A.VV. de la época debía estar en el exilio en Sidi Ifni, pues durante toda la "operación condor del Poal" no se les vió el pelo. El concejal de "medio ambiente" de la época (miembro de ICV) --que como "progre" iba en Vespa-- intentaba convencernos de lo beneficioso que la tala sería para el futuro del barrio. "Ya plantaremos árboles nuevos", decía el compañero ecosocialista, sin tener en cuenta que los beneficios que otorga un noble árbol de 70 años no pueden ser reemplazados por una acacia enclenque (y barata), que después encima se seca por falta de mantenimiento (léase "riego). Pero a los vecinos se les cobró el 90% de los costes de la "reurbanización". Para colmo de forma tan poco transparente, que años más tarde los tribunales dictaron que el Ayuntamiento tenía que devolver a los vecinos una suculenta parte de lo cobrado (el plato incompetente lo acabamos pagando todos).

Pero como no hay mal que por bien no venga, aquella masacre fue la chispa necesaria y suficiente para crear el primer movimiento ciudadano fuerte de Castelldefels, que desde entonces ho ha hecho más que crecer (ver victorias "Parque de (neg)Ocio de Ca n'Aymerich", "Galería de tiro Granvía-Mar", "Dimisión del alcalde Agustín Marina", "Hotel amb Baixador*****" etc. y NO VER derrotas "Puticlubs Varios de Castelldefels").

En los archivos de LA VERITAT hemos encontrado 3 pequeños boletines ("VISCA EL PI"), publicados en la época por la "Agrupación Salvem els Arbres del Poal", y que reproducimos a continuación para que no se pierdan en la memoria histórica de la ciudad de Castelldefels.

Comentario: En el "VISCA EL PI" Nº 1 se habían contabilizado 129 árboles talados, pero en el recuento final fueron más de 200 (esta redacción tiene una documentación detallada al respecto).