Última actualización de esta página: 8.12.2005


THE FLYING VERITAT

Recopilación de algunos artículos sobre los efectos nocivos del ruido de los aviones sobre la ciudad de Castelldefels, sus personas y animales (descraciadamente sobre la flora sabemos muy poco)

Deterioro de la salud

De estos suplicios sabe mucho la profesora del Departamento de Acústica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Isabel López Barrio, quien trabaja precisamente en medir la incidencia del ruido ambiental en los comportamientos y en el organismo. Y se queja de que España, además de ocupar puesto puntero en la proliferación de sonidos desagradables, «apenas ha estudiado con seriedad, al menos hasta ahora, sus niveles de ruido. A lo que hay que añadir que casi nunca se analiza la percepción subjetiva del individuo, lo cual es capital. Porque cincuenta decibelios pueden molestar o alterar mucho más a unas personas que a otras». La doctora López, consciente de la escasa sensibilidad administrativa sobre el problema, detalla los riesgos que el ruido comporta: «Es, en primer lugar, uno de los principales desencadenantes del estrés, al romper bruscamente la armonía entre la persona y el entorno.

Pero los efectos van más allá: existe certeza científica de que produce pérdida de audición, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, retraso en el aprendizaje, irritabilidad, agresividad, absentismo y descenso del rendimiento laboral, modificaciones del ritmo cardíaco y del aparato digestivo e insomnio y todo tipo de alteraciones del sueño». En este mar de secuelas perniciosas, la ciencia revela además que no es cierta la aseveración frecuente de que al ruido se acostumbra uno: «En estudios realizados -dice Isabel Barrio- entre niños sometidos a niveles elevados de ruido se ha comprobado que las dificultades de aprendizaje eran mayores para los de cursos superiores que para los pequeños, lo que revela que el incremento del tiempo de exposición siempre agrava los efectos. Es acumulativo». Para Isabel López Barrio, «resulta impresentable que la variable ruido sea absolutamente ignorada en la planificación urbanística. Ningún municipio la tiene en cuenta».

Los sistemas de medición del ruido ambiente son otra fuente de controversia entre las Administraciones y los ciudadanos afectados porque, como recuerda Óscar Vega, de la plataforma vecinal de la Ciudad Santo Domingo, «los técnicos a los que la Administración encarga este cometido registran "valores medios" de decibelios, con lo que nunca llegan al fondo del problema. Esa media nunca contravendrá la normativa un día en que pasan tres aviones por encima de tu vivienda, porque el resto de la noche transcurre en silencio. Pero las tres veces que pasan ya te han despertado y te han arruinado el descanso». Esta atinada apreciación nos remite de nuevo a las explicaciones de la doctora López Barrio sobre la importancia de la «percepción subjetiva» del ruido por encima de las rutinarias mediciones administrativas.

Por ello, Madrid, catalogada por algunos expertos como la ciudad más ruidosa de Europa, está a punto de poner en marcha una curiosa iniciativa, proyectada con el fin de que la administración tenga constancia real de los niveles de ruido en diferentes ámbitos urbanos. Para ello, según explica a este semanario Adriano García Loygorri, el concejal de Medio Ambiente, se pertrechará a unos doce voluntarios con un pequeño chip que tendrán que llevar encima a lo largo de todo el día, mientras descansan, trabajan o van por la calle. En paralelo a este «Gran Hermano» acústico, se encuestará a los ciudadanos para tener en cuenta sus consideraciones y poder establecer los «umbrales de molestia».

 

Fuente: http://www.ruidos.org/Prensa/2001jun/010603_ABC.html


La contaminación acústica puede causar enfermedades cardiacas

Una investigación realizada por investigadores alemanes ha podido determinar que la continua exposición a los ruidos puede provocar crisis cardiacas. Aunque los resultados de esta investigación fueron anticipados hace un año en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología, es ahora cuando han sido publicados por el European Heart Journal. El estudio demostró que el ruido afecta más a las mujeres que a los hombres, menos en el trabajo. Por Vanessa Marsh.

La continua exposición a los ruidos puede causar crisis cardiacas, señala un estudio realizado por investigadores alemanes. El estudio se realizó en 32 hospitales de Berlín y se llevó a cabo mediante entrevistas a un total de 4.115 personas hospitalizadas entre 1998 y 2001 por haber tenido algún problema en el corazón.

La contaminación acústica es uno de los problemas más acuciantes de nuestra sociedad actual. España es el segundo país más ruidoso del mundo, después de Japón, según estudios de la Organización Mundial de la Salud. Hasta nueve millones de ciudadanos españoles están expuestos a niveles de ruido que superan el límite de tolerancia establecido por la OMS. Esto significa que 3 de cada cuatro ciudadanos sufren niveles de ruido excesivos. En Europa, el 20% de la población (80 millones) está expuesto también a niveles de ruido inaceptables.

El límite aceptado por la Organización Mundial de la Salud de 65 decibelios, pero según la OCDE (la Organización para la Cooperación Economía y el Desarrollo), 130 millones de personas en el mundo sufren un nivel sonoro superior en su entorno, mientras otros 300 millones padecen ruidos que imposibilitan una calidad de vida media.

Las principales fuentes de contaminación acústica son los vehículos de motor, las industrias, y los bares y demás locales públicos (como pubs o talleres industriales). Este tipo de contaminación incide en nuestra calidad de vida y provoca efectos psicológicos, aparte de los físicos. Los efectos sobre la salud suelen estar relacionados con la tensión, con un aumento de las pulsaciones, con una modificación del ritmo respiratorio, tensión muscular, presión arterial, resistencia de la piel, agudeza de visión y vasoconstricción periférica.

Además, el ruido puede causar efectos sobre el sistema cardiovascular, con alteraciones del ritmo cardíaco, riesgo coronario, hipertensión arterial y excitabilidad vascular por efectos de carácter neurovegetativo, entre otros problemas. La sordera temporal también es una de las consecuencias de padecer una contaminación acústica demasiado alta.

Más ruido, más peligro

Los investigadores del Centro Médico Universitario Charité, de Berlín, han concluido a raíz de la investigación que las víctimas de crisis cardiacas habían estado expuestas a mayor cantidad de ruido, en sus trabajos u hogares, que el otro grupo de enfermos estudiado. Han concluiso por tanto que niveles sonoros y la duración de exposición a ruidos hacen que el riesgo de crisis cardiaca pueda aumentar en las personas afectadas.

Los resultados del estudio fueron difundidos el año pasado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología, pero han sido publicados ahora (edición de diciembre 2005) por la revista European Heart Journal. Tal como se explica en este artículo, el objetivo del estudio era asociar la exposición al ruido con la salud y comprobar sus efectos nocivos a nivel fisiológico, sobre todo en lo que respecta al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, en especial de los infartos de miocardio.

En total se analizó a un grupo de 4.115 pacientes (3.054 hombres de una media de edad de 56 años y 1.061 mujeres, de más de 58 años de media). Estas personas habían sido ingresadas entre 1998 y 2001 por alguna afección cardiaca.

Hombres y mujeres, diferentes reacciones

El estudio demostró que los hombres expuestos continuamente al ruido ambiente corren un 50% más de riesgo de sufrir una crisis cardiaca, mientras que las mujeres tenían tres veces más posibilidades que ellos de verse afectadas.

Por el contrario, en el caso del ruido en el trabajo, la posibilidad de crisis cardiaca aumenta un 30% en los hombres, mientras que en el caso de las mujeres apenas se ven afectadas por el ruido.

Los investigadores desconocen el motivo de estas diferencias, pero señalan que pueden tener un sentido evolutivo: los hombres son más sensibles al ruido en su ambiente laboral, mientras las mujeres están más sensibilizadas al ruido de sus casas, como el llanto de un niño, por ejemplo. Para ambos sexos, está claro que uno de los factores desencadenantes es el mismo: el estrés que produce el exceso de ruido en su entorno.

La adrenalina (hormona vasoactiva que es segregada en situaciones de alerta por las glándulas suprarrenales) y la noradrenalina (un neurotransmisor que propicia la motivación), entre otras hormonas que pueden causar el estrés en el organismo, se ponen en marcha en situaciones de estrés, provocando que aumente la presión sanguínea del cuerpo, así como los niveles de colesterol y de grasa en la sangre.

Fuente:
http://tendencias21.net/La-contaminacion-acustica-puede-causar-enfermedades-cardiacas_a800.html


Los agentes contaminantes siguen poniendo en peligro la salud de las personas, especialmente en las aglomeraciones urbanas. Sobre todo en los niños aparecen continuas alergias y afecciones de las vías respiratorias, causadas por la elevada concentración de agentes contaminantes]

Fuente:

(http://www.allianz-pro-schiene.de/sites/umweltschonendmobil.html)


Reclamación a Aena Nº 666/95

( bcnreclamaciones@aena.es )

Estimadas cerebros, estimados cerebelos responsables de Aena

Con gran interés matemático leo en la página 57 de EP[S] --el magazine de EL PAIS-- del 13.11.2005 el siguiente sub-titular:

"Según Boeing, hay 1,5 accidentes por cada millón de despegues"

Teniendo en cuenta que ustedes cuentan entre los más destacados cerebros que no han huido de Espanya por miedo a la atrofia, les ruego controlen (entre despegue y despegue) si mis cálculos son correctos:

Suponiendo que en el aeropuerto intergaláctico de Barcelona despegan 900 aviones diarios, en 1111,1111 días, que --siempre y cuando uno de ellos no sea bisiesto-- equivalen a exactamente 3,04414 años, ustedes habrán alcanzado "el millón de despegues", y nosotros el de decibelios.

De modo que, si hoy es el 11 de diciembre de 2005, antes del día de Navidad del año 2008 y siempre según las probadas probabilidades de "Boeing", dos (2) aviones "sufrirían un accidente" sobre la Muy Noble Ciudad de Castelldefels, ya que los aviones despegan sobre ella y no acostumbran a caerse en fracciones de unidad.

Sin embargo, considerando que "Boeing" es una empresa de los Estados Unidos de Anémica, cuyo presidente será recordado eternamente como el Jefe del Etáo (Javier Arenas dixit) más mentiroso de la Historia de la Humanidad (con una nota al pie en memoria de Tony Blair y Míster Ánsar), permítanme doblar el número de máquinas que "podrían sufrir un accidente" en el momento de despegar sobre nuestra ciudad, es decir, cuatro aviones (4).

Y ustedes, las cerebros y los cerebelos de Aena, artífices de las configuraciones y de la supresión (con la bendición de Renfe) del tren de mercancías de las basuras turísticas que circulaba entre Barcemoda-Sants y su fermoso aeropuerto, en el 2008 todavía estuvieran cobrando los sueldos que cobran y la burbuja inmobiliaria todavía no hubiere chocado contra un canto vivo ¿qué dirán y harán, habiendo hecho lo que han hecho a sabiendas de que en el 2005 "Boeing" les mandó una advertencia estadística?

Hala, majetes, imprimíos el mensaje, que hoy es puente y no hay tiempo para asimilarlo.

Atentamente

Manel Franquesa
08860 Castelldefels-sous-Merde

PS. Por favor, mañana por la mañana despertádme puntualmente a las 06:45 horas, que tengo mucho trabajo.

PD. ¿Cómo está la negra lista de vuestro "servicio de reclamaciones"?