Última actualización de esta página: 30.10.2006
LA VERITAT
[ ver también nuestras Necedades Nacionales (y municipales) ]

Ahora también han enfermado las palmeras del Maresme (Catalunya)
El 30.10.2006, una ciudadana nos informa que ahora le ha tocado a las palmeras del Maresme, que se están muriendo a causa de una enfermedad provocada por un insecto.
Ya en 2004, una Web canaria alertaba sobre la muerte de la palmera canaria con la siguiente introducción:
"La "diocalandra", un pequeño coleóptero introducido en la isla de Gran Canaria desde el año 1998 a través de las importaciones de palmeras provenientes de países como Egipto, Túnez, Turquía, Marruecos o Indonesia, está amenazando gravemente las poblaciones naturales de la palmera canaria (...)"
Si sumamos esto a la epidemia que está matando a los castaños, podemos decir que el Apocalipsis está acampando a sus anchas.
Cuando nos toque a los humanos, recomendamos se suban a la cubierta del TITANIC (si tienen pasaje de primera clase) para ver como el iceberg neoliberal nos va a arrastrar a las profundidades más tenebrosas del Océano Necio ...
Y es que con la globalización desenfrenada, no sólo importamos gadgets electrónicos Made in China, sino también insectos Made in Argamedón...
¡Qué dios nos pille confesados, porque no acepta tarjetas de crédito!
PS. Dice la misma ciudadana, que según sus investigaciones NO CONVIENE PODAR AHORA las palmeras, ya que se genera un canal de acceso fácil al insecto presuntamente implicado...
Carta de un experto en árboles a una ciudadana de 08860 Castelldefels de Decibelia(A), enviada el 11 de octubre de 2006
Hola
Colien
Pensé que no te había llegado mi e-mail, incluso hablé de ello con J.U.. La verdad es que el propio J. está bastante preocupado con esta extraña enfermedad que sufren esos Pinus radiata. Mira, la verdad es que el Pinus radiata, según creo, es el más sensible de los pinos en cuanto a plagas y enfermedades, históricamente siempre ha sido el más propenso a la procesionaria (Thaumaetopea), perforadores (Escolitidae), hongos (Sphareopsis, etc.)...
Pero después de leer la web www.amics21.com/laveritat/senosmueren.htm, dónde aparecían las tremendas y espectaculares fotos de las cortezas, discos, portes y demás, y después de leer los textos, la verdad es que me entra la duda, y no sé muy bien por dónde empezar.
Yo te propongo dos cosas: La primera ya la sabes, contactar con Sílvia Castillo, que, a pesar de su juventud, sabe muchísimo de enfermedades y patologías vegetales, ella es muy emprendedora y no te va a cobrar nada por las consultas que le hagas...
Mándale todas la fotos que puedas, o la página web web www.amics21.com/laveritat/senosmueren.htm, para que consulte; ella te puede aconsejar muy bien. Yo realmente la conozco poco, pero sé de su trabajo a través de Internet, y te aseguro que es muy buena, toda una profesional.
La
otra cosa que te propongo es consultar al profesor Ramón Jiménez, máximo
experto en patología vegetal de Parcs i Jardins de Barcelona. Lo conozco
personalmente y sé que me puede orientar. Yo trabajo en Parcs i Jardins y lo
conozco personalmente, así que no me será difícil ponerme de acuerdo con Ramón,
que además de una gran experto es una gran persona. Yo, si puedo mañana lunes
lo llamo y le mandaré las fotos por e-mail.
Bueno,
gracias por contestar. Espero poder estar ayudándote en algo. Escribe a Silvia,
ella no me conoce mucho pero sé que es muy trabajadora y humilde.
Yo
hablaré con Ramón así que pueda.
Recibe
un cordial saludo
Hasta
otra
PS: Si te gustan los árboles, te recomiendo esta Web:
www.amicsarbres.blogspot.com/
Si les comentas tu problema te podrán ayudar.
El diagnóstico
El 5 de noviembre de 2005, los biólogos que tomaron muestras de los árboles enfermos de Colien Honegger nos comunicaron que los pinos tienen unos hongos llamados
Sphaeropsis (Diplodia) y Botryosphaeria
Para los estudiosos, amics21.com ha encontrado una interesante página Web que describe bastante exhaustivamente estos hongos y los síntomas de las plantas afectadas por ellos:
http://www.plant.uga.edu/Extension/fungi/Botryosphaeria.html
La situación es absolutamente espeluznante
Castelldefels: Se nos mueren los pinos (y otros árboles)
por Manel Franquesa
Castelldefels, 1 de noviembre de 2005
“Cuando en 1896 el botánico vienés A. Kerner von Marilaun fue recibido en audiencia por el emperador, el monarca se interesó por el jardín botánico de la universidad, que en los últimos años había sido ampliado con nuevos invernaderos. Cuando el emperador oyó que las coníferas al aire libre estaban desarrollándose tan bien, comentó que su yerno, el príncipe Leopold en Munich, intentaba en vano que las coníferas en su parque prosperaran. Kerner comentó que el parque botánico poseía aproximadamente ochenta diferentes tipos de coníferas y que su buena salud estaba relacionada con su ubicación protegida contra la plaga de humos. Porque con el humo, en las ciudades se deposita ácido sulfuroso sobre los árboles, que actúa como un veneno en las agujas verdes de las coníferas.” (fuente “E.M. Kornfeld: Anton Kerner von Marilaun. Leipzig, 1908”)
¡Por Confucio, si ya en 1896 se sabía que las coníferas sufrían por el azufre de los humos de las ciudades, qué ocurre en el año 2005, con millones de vehículos escupiendo derivados del azufre por un tubo (de escape)!
Por ejemplo, la autopista C-32 que pasa por Castelldefels: ¿Qué grado de contaminación producen los miles y miles de vehículos circulando día y noche por ella? Los ciudadanos expuestos ni siquiera sabemos cuantos son, porque ni el Ayuntamiento, ni la Generalitat, ni la prensa nos lo comunican.
Sin embargo, la Santa Regla de Tres de LA VERITAT puede darnos una idea sobre la magnitud: Si un viernes o domingo por la tarde uno se apoya en la barandilla del puente de peatones del apeadero de Castelldefels-Playa, y en lugar de ovejas cuenta coches, enseguida verá que por los 4 carriles los fines de semana (un carril de la calzada opuesta se reserva para las operaciones de salida o entrada), circulan fácilmente 5 coches por segundo, lo que representa 18.000 por hora y, teniendo en cuenta que los éxodos y retornos de y a Barcelona duran fácilmente hasta las tantas de la madrugada, con los 250.000 de coches/fin de semana asumidos estaremos más cerca de la verdad que la tierra del sol.
Siempre según la Regla de Tres, 250.000 vehículos con un tubo de escape de 7 cm de diámetro cada uno equivaldrían a una central térmica escupiendo gases por una chimenea de 25 metros de diámetro (se ruega a los lectores buenos en matemáticas controlar el cálculo), o, expresado de otra manera: ¿Cuánto ácido sulfuroso y sulfúrico + micropartículas diversas deja en el pasillo de nuestra casa tanta chatarra rodante? (ver “lluvia ácida” en google.com).
¿Y los aviones? ¿Cuánto fall-out dejan sobre nuestro hábitat cada vez que nos sobrevuelan?
Desde que nuestra conciudadana Colien Honegger dio la voz de alarma sobre la repentina muerte de más de una docena de pinos en su jardín (ver LA VERITAT Nº 374), esta humilde gaceta se ha dedicado a I+D (investigación y desarrollo), fotografiando incontables pinos y otra flora enferma en Bellemar y El Poal.
También platicó LA VERITAT con los dos biólogos de la Generalitat de Catalunya, que volvieron a casa de Colien Honegger para llevarse más muestras de los pinos muertos y/o enfermos y de otras plantas afectadas, como por ejemplo la Aloe Arbórea, que prácticamente ha desaparecido de los jardines de Castelldefels.
Descubrieron en nuestra presencia los dos científicos que muchos pinos tenían unas feas heridas en el tronco, a menudo en forma de vulva (¡perdón!), por la que supura la savia, que deja unas huellas blancas en el tronco y en el suelo (con o sin losas).
Por regla general, los pinos que tienen estas llagas en el tronco también tienen “mechones” de agujas de color marrón-rojizo en la copa.
Si estos mechones siguen proliferando, la copa del pino pasa de tener su color verde habitual a tener un verde claro amarillento antes de acabar de color marrón castaño, señal inequívoca de que el pino ha pasado a mejor vida.
Podemos contarles aquí muchas cosas que ya están en Internet (y en las bibliotecas de las universidades) sobre el azufre y sus combinaciones, pero preferimos preguntarnos: Si los frondosos montículos de Castelldefels-Sud se quedaran sin pinos ¿se convertirían en una favela catalana?
De momento, esto es todo. Seguiremos ampliando esta página a medida que vayamos sabiendo más sobre el tema.
Si observan anormalidades en la flora que les rodea, por favor envíen un mensaje a la_veritat@yahoo.
A continuación, una serie de fotos como ilustración de lo dicho:
Foto: Manel Franquesa, 30.10.2005
Las manchas de resina lechosa en el suelo...
Foto: Manel Franquesa, 30.10.2005
... o sobre la hiedra que vive debajo del pino son un indicador de que algo
anda mal...
Foto: Manel Franquesa, 30.10.2005
Un “tumor” en un pino El Poal, que por lo demás (de momento) no parece demasiado afectado...
Foto: Manel Franquesa, 30.10.2005
y otro de los múltiples “tumores” en un pino ya muerto en Bellamar, cuya edad desconocemos, pero que por el diámetro del tronco podría ser más viejo que la urbanización en la que le tocó vivir (ver siguiente foto)...
Foto: Manel Franquesa, 30.10.2005
A la izquierda, el perro policía de LA VERITAT, Mahatma Brandy, posa
para darles una idea de la envergadughra del tronco del pino...
Foto:
Manel Franquesa, 30.10.2005
El mismo pino, esta vez con una sandalia del subsubdirector de LA VERITAT como
referencia...
A continuación, 4 fotos de troncos afectados por el mismo tipo de “llagas”:
Fotos: Manel Franquesa, 31.10.2005
Foto: Manel Franquesa, 30.11.2005
Hay muchísimos pinos con estas extrañas lesiones que dejan al descubierto la "carne viva" del árbol...
Foto: Manel Franquesa, 31.10.2005
Vista anterior y posterior de un trozo de corteza retirado de uno de los “tumores”...
Foto:
Manel Franquesa, 28.10.2005
Loncha de la rama de un pino muerto hace aprox. un mes. Lo espeluznante es que
la madera ya haya sido atacada por diversos parásitos (observen la galería
y los orificios en el centro de la loncha) ...
Foto:
Manel Franquesa, 28.10.2005
Otra loncha de la rama de otro pino muerto hace aprox. un mes. Muchos de los
árboles muertos talados tienen este extraño color grisáceo
tanto en el tronco como en las ramas ...
Foto: Manel Franquesa, 30.10.2005
Solar en el Paseo de la Muntanya (Bellamar). A 31 de octubre de 2005, cerca
de la mitad de los pinos estaban muertos y el resto irreversiblemente tocados...
Foto:
Luis Jorba, 23.10.2005
Pino muerto en el Paseo Can Viñas...
Foto: Manel Franquesa, 30.11.2005
Pino muerto enfrente del Castillo...
Foto: Manel Franquesa, 30.11.2005
Pino muerto enfrente del Castillo (a pocos metros del otro)...
Foto (sobre fondo negro) : Manel Franquesa, 30.10.2005
Muchas hojas del Margalló, la planta más querida por el maestro Antoni Gaudí, también tienen unas feas manchas marrones ...
Así acaban estas plantas hace poco tan abundantes en nuestros jardines...
Foto (sobre fondo negro) : Manel Franquesa, 1.11.2005
Las hojas del aloe arbórea (nobre popular "pulpo") empiezan a desarrollar unas manchas violáceas, más abundantes en la parte inferior...
Foto : Manel Franquesa, 2.11.2005
El día 2 de noviembre, el Sr. Antoni Montserrat, ex presidente de la A.VV. de Bellamar, nos avisó de que también los troncos de las encinas del Paseo Bellamar estaban en muy mal estado. Tienen el mismo tipo de “llagas” u orificios, en los que viven las hormigas y otros parásitos. La corteza está como “levantada” en todo el tronco.
Foto : Manel Franquesa, 12.11.2005
El día 12 de noviembre, paseando por el barrio de Bellamar, nos topamos con una buena docena de margallós autóctonos de 50-60 años de edad, que un vecino había arrancado de su "jardín" y depositado en la calle --junto con otra "basura"-- sin ningún tipo de vergüenza. Menos mal que no sabe que la multa por esta tala ilegal le podría haber salido más cara que su nuevo césped inglés...
Foto : Manel Franquesa, 12.11.2005
Y pocos metros más adelante, otro vecino acaba de talar un pino de unos 60 años de edad aparentemente sano. Es paradójico, pero precisamente ahora que la mayoría están enfermos, en Bellamar se están talando pinos por un tubo...
También el 12 de noviembre, nuestro amigo Oscar, que vive en el Garraf, nos informa que todos los madroños del parque natural también están gravemente enfermos y muchos se están muriendo. Oscar informó de ello a la Diputación.
Un dato curioso: durante la vigilia ciudadana contra AL RUIDO de los aviones en (y encima de) la Plaza de la Iglesia de Castelldefels (12 de noviembre de 2005), una señora (que no era prima de Oscar) nos comentó que tuvo una aguda gastroenteritis después de haber ingerido madroños durante un paseo por el Garraf...
De los efectos nefastos del chapapote en el suelo de Castelldefels
En LA VERITAT Nº 270 publicamos el siguiente artículo:
"Las chapuzas del barrio de Bellamar (Castelldefels)
Carta al alcalde
PS. Adjunto foto del algarrobo con ubicación aproximada de la capa de asfalto al pie del viejo árbol:

Foto : Manel Franquesa, 28.11.2003
Ahora contemplen la foto del mismo lugar dos años más tarde:
Foto : Manel Franquesa, 1.11.2005
Conclusión: En el lugar donde estuvo depositado el asfalto (chapapote), después de dos años no ha vuelto a crecer nada. Espeluznante, oi?
Artículo que publicamos en LA VERITAT Nº 274 (12.10.2005):
Flora castelldefelsiensis
Los pinos se nos mueren
Hace unos meses, durante una inolvidable soirée en el Palace Grill de Bellamar, nuestra conciudadana Colien Honegger ya había comentado que en su solar había varios pinos que tenían muy mala cara: al contrario de lo que acostumbran a hacer los varones, estos pinos se estaban volviendo viejos marrones. La verdad es que no le dimos demasiada importancia, ya que lo atribuimos a la sequía -sin duda una gamberrada de El Niño-- que nos azota y que en breve podría dejar las mochilas de nuestras tazas de WC's sin razón de ser (vayan haciendo acopio de Channel Nº 3, 5 o 7).
Sin embargo, en pocas semanas llovió copiosamente sobre Castelldefels, pero los pinos de Colien no se recuperaron, sino todo lo contrario: una docena se ha ido, como dicen los poetas, a criar malvas, y otra docena está en el mismo estado que estaban los difuntos hace unos meses.
Pero hay más: subiendo al Hotel Don Jaime sensa Baixador***** se pueden ver varios pinos muertos o moribundos, y si ciertas Asociaciones de Vecin@s se preocupasen más de la flora que las rodea que del destino de las aguas fecales de sus socios, verían que entre los árboles de sus respectivos barrios de cuando en cuando se asoma un pino con una copa más marrón que una defecación salmonélica.
De modo que nuestra conciudadana, ni corta ni perezosa, se dirigió a nuestro Ayuntamiento en busca de consejo (y consuelo, ya que la tala de un pino muerto cuesta 300 euros, pagaderos por el "propietario" del difunto), que sin demora (!) se personó en el lugar de los hechos. Pero como nuestro Ayuntamiento no es experto en temas ajenos a lo inmobiliario, dejó a Colien un número de teléfono de la Generalitat tripartita, que a su vez envió a un biólogo y otro experto en la materia, que a su vez se llevaron unas muestras de los pacientes (ramitas medio afectadas, partes del tronco y de la corteza) para ser analizadas en el laboratorio, no sin antes chivarle a la Sra. Honegger que este año había muchísimos problemas con los pinos.
A las dos semanas le comunicaron que no sabían las causas del mal, y que se trataba de un fenómeno totalmente desconocido hasta la fecha.
Hasta aquí los hechos, algo adobados por este humilde reportero.
Indes, La Veritat, con esa memoria de elefante que la caracteriza, de repente recordó las lluvias ácidas que azotaron a los bosques de media Europa en los años 80 y que mataron a cientos de miles de árboles. También recordaba La Veritat que los más vulnerables fueron precisamente las coníferas, como los abetos y los pinos. Obviamente, la lluvia ácida no fue un invento de San Pedro, sino de los humanos: Las gotas de agua en suspensión se preñan de ácidos y otras porquerías suspendidas en los Malos Aires (ver siguiente artículo), procedentes de los tubos de escape de la chatarra rodante, de los hogares y de la industria, y cuando esta sopa condensa sobre las hojas, el árbol se convierte en un vertedero químico.
Considerando el denso tráfico motorizado que circula por la autopista C-32 día y noche y los 365 días del año, yo me pregunto si la porquería que suelta tanto coche y que el Garbí solidariamente esparce sobre los frondosos montículos de Castelldefels-Sud (¡independencia!) no es la responsable de tanto pino muerto.
¿Cuántos siglos tendremos que esperar a que nos pongan una estación de medición de la contaminación que produce la C-32 en nuestro hábitat?
¿Podría ser que una vez se hayan llevado nuestros pipis y cacas a Dios sabe dónde, las Asociaciones de los Vecinos Afectados por la Polución de la C-32 tomaran cartas en el asunto?
¡Por Confucio! Si ahora resulta que hasta las patatas fritas son cancerígenas...
Atentamente
Manel Franquesa, subsubconsciente de La Veritat
Fotos: Manel Franquesa, 10.10.2005
Dos de los pinos muertos en un jardín de Bellamar a mediados de octubre de 2005
Carta leída ante el Pleno del Ayuntamiento de Castelldefels del 24 de noviembre de 2005:
| "Al
Excelentísimo Ayuntamiento de Castelldefels
SE
NOS MUEREN LOS PINOS Agradecemos de antemano su rápida intervención en este grave asunto. Firmado: L’Associació per la defensa del medi ambient i pel creixement urbanístic sostenible de la població de Castelldefels" |
El chancro del pino
Fuente: http://agrobyte.lugo.usc.es/agrobyte/publicaciones/pinoradiata/cap5_3.html
(...) Cuando
se mencionó más arriba los daños por granizo se hizo referencia
a la entrada de un hongo patógeno por esas heridas; este patógeno
se denomina Sphaeropsis
sapinea (Granulodiplodia pinea) y penetra en los
tejidos de éste y de otros pinos colonizando y destruyendo las acículas,
las ramillas y aún las piñas.
Este hongo conocido en España desde hace más de sesenta años
y estudiado extensamente por J. B. Martínez presenta
cada día una mayor incidencia en las masas adultas del este pino insigne.
Esta incidencia puede estar asociada a otros problemas de tipo ambiental o por
decaimiento de estas masas debido a múltiples razones. De los agentes
abióticos que ayudan a la penetración de este hongo el más
espectacular es el granizo que dependiendo de su intensidad y tamaño
permite que la entrada del patógeno sea muy rápida y la invasión
de los tejidos se realice en poco tiempo causando
la muerte de la planta y la destrucción de grandes rodales de la misma
en un plazo de tiempo muy corto.
La planta afectada adquiere en sus acículas un
color castaño rojizo muy peculiar (véase foto) y en pocos días
puede morir. En los ramillos se presentan unos pequeños chancros resultantes
de la penetración del hongo por las heridas causadas por el impacto del
granizo.
En Galicia este tipo de daño está presente pero en menos intensidad
que en otras zonas de la península como puede ser el caso del País
Vasco donde los fenómenos del granizo son más frecuentes.
En caso de ataque menos intenso se puede observar como
el pino afectado presenta ramillas secas que mantiene las acículas con
un color castaño menos oscuro por producirse la muerte de las mismas
de forma más lenta. Las ramillas así afectadas mantienen las acículas
con un tamaño más corto y con forma de plumero o pincel.
En este caso los daños son menores pero llegan a producir un desgaste
en la planta que en relación con la masa es importante por que la debilita,
de ahí que su presencia resulte un buen indicador de que esa masa no
está vegetando bien.
Otra característica importante de esta patología
es que este hongo penetra con gran facilidad por las heridas de poda y produce
daños en la madera cuya importancia aún
se está estudiando, pero que al menos requieren una especial atención
por parte de los selvicultores con relación a la técnica de poda
y al momento de realizarla. En los tejidos atacados se observa el avance de
este hongo por los canales resiníferos y en poco tiempo se presentan
al exterior las fructificaciones del mismo; estas fructificaciones tienen un
color oscuro brillante con formas muy regulares que recuerdan a un grano de
café en tamaño pequeño. Este
patógeno llega a penetrar en la madera colonizando la blancura y produciendo
el azulado de la misma.
!!!
No sólo las emisiones de CO2 del tráfico aéreo contaminan el clima
Fuente: http://www.fluglaerm.de/hamburg/klima.htm#Anfang
[Traducido del alemán sin pretensiones literarias por Manel Franquesa]
Además
de las emisiones de dióxido de carbono, los aviones contaminan el clima
de la siguiente manera:
1) Por cada litro de queroseno se producen aprox.
1.200 litros de vapor de agua (que a grandes alturas se ven como estelas). Estudios
han demostrado que en las regiones con intenso tráfico aéreo aumenta
la formación de nubes. Este fenómeno incrementa el efecto invernadero.
2) Los restos de queroseno que no se han quemado
también pueden aumentar el efecto incernadero. Especialmente los motores
de avión más antiguos producen más de estos residuos. Pero
incluso en la flota de aviones relativamente moderna de Lufthansa en el año
1997 liberó 1.675 toneladas de hidrocarburos. /2/
3) En determinadas situaciones de vuelo los aviones
sueltan queroseno (por ejemplo Lufthansa en 1997: 474 toneladas de queroseno)
4) Los óxidos azoicos o nítricos
procedentes de los motores de los aviones (por ejemplo Lufthansa en 1997: 38.746
toneladas) contaminan la atmósfera y durante los despegues y aterrizajes
generan en el suelo el nocivo ozono.
5) Los aviones supersónicos a grandes alturas
destruyen la capa de ozono.
Dióxido de azufre (SO2)
El gasoil
contiene restos de azufre del petróleo, que después de la combustión
en el motor se transforma en dióxido de azufre, un gas muy venenoso y
altamente irritante para los pulmones. En grandes concentraciones puede ser
letal. Para los microorganismos y las plantas (coníferas, helechos, musgos)
es un veneno muy potente. El dióxido de azufre reacciona con la humedad
del aire y se transforma en el ácido responsable de la llamada lluvia
ácida.
El tráfico aporta un 50% a la polución del aire con óxidos
de azufre. ¡Un litro de gasolina genera 10.000 litros de gases de escape!
[Fuente: Biblioteca Google de Alejandría]
A modo de glosario
Así "muere" el bosque
Fuente: http://www.wald-in-not.de/seiten/lexikon.html
Traducido del alemán sin pretensiones literarias por Manel Franquesa
Inmisión
Efecto de la contaminación del aire sobre las personas, animales y plantas
así como su penetración en el suelo. El contrario es la "emisión"
o generación de productos contaminantes por una instalación o
sistema (fuente de emisión), como por ejemplo los automóviles,
las centrales o la industria.
Liberación de iones
metálicos venenosos
Sobre todo los iones venenosos de aluminio dañan el crecimiento de las
raíces más finas y los seres vivos de la tierra responsables de
la descomposición. Las consecuencias son una reducción de la capacidad
de asimilación de los alimentos y del crecimiento de los árboles.
También repercuten negativamente sobre la calidad de las aguas subterráneas.
Dióxido de azufre
SO2
Gas incoloro, de olor penetrante, no inflamable. Se genera en parte durante
la combustión de los combustibles fósiles (carbón, petróleo,
gas natural)
Lavado de los nutrientes
del suelo
El aumento de la acidez del suelo causado por la penetración de ácidos
en el suelo de los bosques elimina del suelo (lavado) sobre todo los nutrientes
alcalinos, como el calcio, el magnesio y el potasio.
Óxidos
azoicos (nítricos) NOx
Concepto que engloba el monóxido de nitrógeno (NO) y el dióxido
de nitrógeno (NO2); se generan sobre todo en todos los procesos de combustión
como combinación del nitrógeno del aire y el oxígeno. El
monóxido de nitrógeno (NO) en el aire y se transforma con rapidez
en dióxido de nitrógeno (NO2), que a su vez puede producir ácido
nítrico (--> salfumante), uno de los agentes responsables de la "lluvia
ácida". Además, bajo los efectos de la radiación solar,
los óxidos azoicos (nítricos) pueden convertirse en foto-oxidantes,
como por ejemplo el ozono.
Absorción del suelo
y de las copas de los árboles
El nitrógeno, sobre todo en forma de amoniaco, es absorbido por las hojas
o agujas de los árboles y si ha penetrado en el suelo, también
por las raíces.
Exceso unilateral de nutrientes
En los últimos decenios, nuestros bosques están excesivamente
abonados con el nitrógeno del aire, sobre todo en las formas NOx, procedente
de la industria y del tráfico, y NH3 , procedentes de los purines y de
las depuradoras. Una consecuencia de esta fertilización excesiva es un
desequilibrio de los nutrientes del suelo.
Ozono O3
El ozono forma parte de los foto-oxidantes. Se genera con la radiación
ultravioleta (UV) en las capas superiores de la atmósfera. Pero también
se genera en las capas más bajas, con la radiación solar, conjuntamente
con los óxidos nítricos y los hidrocarburos. Las concentraciones
más altas aparecen durante los días más claros y soleados.
El ozono puede dañar a las personas, animales y plantas, además
de atacar ciertos materiales. Participa sobre todo en el llamado "smog
veraniego".
Pérdida de las
hojas o agujas
La causa son deficiencias durante el crecimiento debidas al desequilibrio o
la falta de nutrientes. También juegan un papel los gérmenes patógenos
y los insectos parasitarios, así como la falta de agua en las raíces
dañadas durante las sequías.
Pérdida de la resistencia
Otra consecuencia de las raíces dañadas. Esto significa, que el
árbol puede ser más fácilmente tumbado por una tormenta.
Hidrocarburos orgánicos
CH
Las combinaciones del carbono con el hidrógeno aparecen el petróleo
y gas natural así como en los destilados de otros combustibles fósiles
como el carbón. Los hidrocarburos se utilizan como carburantes (por ejemplo
gasolina y diesel), como disolventes, lubricantes y matera prima para la fabricación
de plásticos etc. Cuando los componentes de los hidrocarburos mal quemados
son liberados en el aire como gases de escape, sus efectos nocivos en el medio
ambiente no son escasos, ya que una parte de las complicadas combinaciones químicas
son nocivas para las personas, los animales y las plantas.
Problemas de crecimiento
Pueden aparecer ante la falta de nutrientes o de un abonado excesivo debido
a una fertilización excesiva del suelo con nitrógeno.
Vitalidad decreciente
Una consecuencia de la falta de agua y de nutrientes, pero también de
los daños directos en las hojas o agujas causados por la "lluvia
ácida/niebla ácida", mermando las defensas del árbol
contra las heladas, los gérmenes patógenos y los insectos parasitarios.
Amoniaco NH3
Gas incoloro, de olor penetrante, muy soluble en agua. Es un producto de la
descomposición de los productos orgánicos y es liberado sobre
todo cuando se fertilizan los campos con purines o fertilizantes sintéticos.
Su asimilación por el suelo del bosque produce un exceso de nitrógeno
y aumenta el desequilibrio de los nutrientes del suelo.
Falta de agua
Fallo en el sistema de absorción de agua del árbol causado por
daños en las raíces, que a su vez provienen de la acidez excesiva
del suelo. La falta de agua aumenta bajo climas extremos, ya que la evaporación
aumenta cuando los órganos de las hojas que regulan la evaporación
están dañados.
Lluvia ácida /
niebla ácida
Durante los procesos de combustión, el azufre y el nitrógeno se
convierten en dióxido de azufre (SO2) y óxidos azoicos o nítricos
(NOx). Al reaccionar en la atmósfera se convierten en sus ácidos
respectivos (ácido sulfúrico y ácido nítrico (¡salfumante!).
En función del contenido de agua en el aire o del tamaño de las
partículas de agua se genera la llamada "lluvia ácida"
o "niebla ácida". Ambos fenómenos tienen consecuencias
negativas sobre el crecimiento de las plantas (destrucción de los tejidos,
lavado de los nutrientes en las hojas y agujas) y la composición del
suelo (acidez excesiva).
Falta de nutrientes
Consecuencia del "lavado" de los nutrientes en el suelo, que a su
vez es consecuencia de la acidez excesiva del suelo y el lavado de los nutrientes
en las hojas y agujas causado por la "lluvia/niebla ácida".
Falla la absorción
de agua
Consecuencia de los daños en las raíces. El árbol es más
sensible a la falta de lluvias y a las sequías.
Daños directos
en las hojas y agujas
La causa es principalmente el gas nocivo ozono (O3) y los efectos de la "lluvia
/ niebla ácida". Dañan la superficie de las hojas y merman
el funcionamiento de las aperturas en las hojas. La consecuencia es una reducción
de la capacidad de asimilación y el "lavado" de los nutrientes
de las hojas y agujas.
Falla la asimilación
de los nutrientes
Consecuencia de los daños en las raíces, sobre todo por la pérdida
de las raíces finas, que viven en simbiosis con la Mykorrhiza (raíz
de un hongo), que es responsable del abastecimiento de los nutrientes del árbol
y que reacciona muy sensiblemente ante los cambios en el suelo.
Los nutrientes en las
hojas son lavados
Los agentes nocivos, sobre todo el ozono, dañan la capa de protección
exterior de las hojas y de sus órganos, por lo que una parte de los minerales
vitales (nutrientes) es “lavado” de las hojas y agujas por la “lluvia ácida”.
Raíces
dañadas
La acidez excesiva del suelo provoca la liberación de iones metálicos
venenosos (por ejemplo aluminio), que dañan las raíces.
Los seres vivos del suelo
quedan dañados
Con la “lluvia ácida”, en el suelo penetran ácidos. Una vez el
suelo tiene una acidez excesiva, se liberan iones metálicos venenosos,
que dañan a la mayoría de los seres vivos del suelo, responsables
de la descomposición de las hojas y agujas caídas (¡compostaje!
Los más importantes y conocidos son las lombrices.
Heladas, gérmenes patógenos, parásitos
Los árboles dañados o debilitados por los agentes contaminantes
del aire son más sensibles a las heladas, especialmente a las bajadas
de temperatura repentinas. También son más sensibles a los gérmenes
patógenos y, sobre todo, son atacados con más facilidad por los
insectos parasitarios y al hilesino (un escarabajo).
Acidez excesiva del suelo
Debido a la acumulación en el suelo de los ácidos aportados por
la “lluvia ácida” , el valor pH (una medida del grado de acidez) del
suelo disminuye, por lo que los agentes básicos como el calcio, el magnesio
y el potasio son desplazados, pero al mismo tiempo en el suelo se liberan aluminio,
manganeso y hierro.
Aumento de la acidez durante
las sequías
Las sequías prolongadas aumentan la concentración de los ácidos
en el suelo.
Clima
Los climas extremos, como los veranos muy calurosos, las tormentas o las sequías
prolongadas pueden provocar o acelerar la muerte de los árboles previamente
dañados por los agentes contaminantes del aire. Un árbol, cuyas
hojas o agujas y sus respectivos órganos y raíces están
dañadas, es más sensible a la meteorología.