LAS BREVES TRIBULACIONES DE UN BREVE CLIENTE DE "ya.com"
por Manel Franquesa, subdirector
Un lector de LA VERITAT nos ha enviado una carta, que se vio obligado a enviar a su "servidor" de ADSL "ya.com", para protestar por unas amenazas de enviarle el Cobrador del Frac y por unos servicios dignos de empresa de república bananera extragaláctica.
Su carta nos da una idea de cómo el neoliberalismo está tratando a sus clientes. Si antes "el cliente era el rey", ahora es "el tonto real".
Culpa nuestra (ver y practicar el "Boicot" en www.google.com).
Al grano, pues:
"Estimadas señoras, estimados señores responsables de "ya.com"
Me amenazan ustedes con una serie de barbaridades, que gustosamente comunicaré en todos los foros de Internet, prensa (cartas de los lectores), asociaciones de defensa del consumidor y –si insisten—a mi abogado.
Los hechos:
Me di de alta en sus deficientes servicios en noviembre y domicilié el pago en mi banco. Sin embargo, la primera cuota la ingresé directamente en su cuenta (aprox. 24 euros). Pero jamás conseguí conectarme con sus "servicios".
Su número de teléfono 902 902 902 parece un número fantasma, ya que nunca logré que alguien me respondiera, aparte de la usual voz enlatada que (me) invita a pulsar diferentes botones del teléfono. Pensando que se podría tratar de un fallo en mi línea, lo intenté desde la casa de mi vecino, con el mismo resultado.
Les recuerdo, que cada vez que llamo a este número, tengo que pagar la conexión, ya que se trata de un 902. He cronometrado el tiempo de espera y tenido en cuenta la tasa que Telefónica me cobra por cada "establecimiento de llamada". O sea, que ustedes no sólo no me dan el servicio prometido, sino que me hacen desembolsar dinero en incontables llamadas que no reciben respuesta.
Ante tales servicios miserables, y teniendo en cuenta que no soy tan deficiente mental como ustedes parecen esperar de su clientela, anulé la domiciliación en mi banco.
Para devolverles la pelota, exijo que ustedes me devuelvan inmediatamente los aprox. 24 euros (ustedes conocen muy bien el importe exacto) que pagué para nada, además de una indemnización de 100 (cien) euros por daños y perjuicios, ya que pasé varias horas infructuosas delante de su mudo teléfono, lo cual me impidió dedicarme a otros quehaceres.
Si la presente carta se le extraviara en el caos que reina en su empresa, siempre pueden leerla en la siguiente Web: www.amics21.com/laveritat .
¡Qué cunda!
Deseándoles una feliz Navidad, les saluda cordialmente
Alfred George Pearce
Castelldefels, 18 de diciembre de 2003"
Alfred George Pearce
08860 Castelldefels
A la atención de la Secretaría
de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información
Calle de Alcalá 50
28071 Madrid
Castelldefels, 29 de enero de 2004
Asunto: Reclamación
Estimadas señoras,
estimados señores
En su factura número 08-A471-048456, de 10 de enero de 2004, Telefónica me ha cobrado por una serie de llamadas del tipo “906”, que yo nunca he realizado.
Se trata de los siguientes números:
906291940Q
906857376Q
906885310Q
906886761Q
Como yo jamás he utilizado los servicios de un “906” y desde el mes de septiembre tengo un ordenador con conexión a Internet, sospecho que durante mis navegaciones, una serie de malhechores informáticos me han conectado sin mi conocimiento a un número “906”, fenómeno denunciado por los medios de información desde hace bastante tiempo.
Además, una de las llamadas que me han cobrado (906885310) superó los 30 minutos máximos que permite la ley (según la factura, la llamada duró 0h 34m 59s = 29,9967 euros).
El importe total de estas llamadas que yo no he realizado se eleva a aprox. 82 euros.
Telefónica (Vox Populi: “Timofónica”), como siempre, se lava las manos, pero cobra un generoso porcentaje del importe de las llamadas del tipo “906”. Hice una reclamación telefónica alrededor del 18 de enero, pero hasta ahora no he recibido respuesta alguna de Telefónica.
¿Tan difícil es para la Justicia averiguar a los responsables de los números “906”?
Atentamente
George Pearce
PS. Para hacerse una idea de las timadas a las que estoy siendo sometido en los últimos meses (junto con otros vecinos) adjunto carta que me vi obligado a enviar a “ya.com” por unos servicios que nunca me ofrecieron. Las llamadas infructuosas al teléfono de “atención al cliente” de “ya.com” también me han sido cobradas.
Anexos:
Fotocopia de la factura de Telefónica, número 08-A471-048456,
de 10 de enero de 2004
Mi carta a “ya.com” del 17 de diciembre de 2003
